¡feliz 1348!
imagen cabecera. vía hostal oriente
imagen dead set vía «¡cuidado, los zombis acechan a los concursantes de gran hermano!» del diario 20 minutos.
de verdad, os lo digo de verdad, cada año es igual al anterior, y cada año nuevo sigo viendo lo mismo que ya os conté una vez, esto es, la zona 0 de la pandemia zombi en la puerta del sol, como diría carrascal, al filo de la medianoche. y, por supuesto, la banda sonora no puede ser otra:
con vivos, con muertos, brindando por un año más, un año menos. espectacular. aunque bien podría ser por un año mismo, otro año también. porque madremíadelcorazónhermoso qué manera de vernos bajo el mismo prisma, y con la misma motivación, sino más. bueno, el mismo prisma no, si os soy sincero, algo ha cambiado para que todo siga siendo exactamente igual.
¿y qué me decís sobre el fenómeno zombi como alegoría de la alienación del ser humano? george a. romero, qué grande eres. y ahora sí que puedo ya decir eso de ¡dentro cabecera!
caminaba el otro día por un centro comercial, y me he dado cuenta de lo visionario que resultó ser el bueno de romero, ya que representó una de las alienaciones antes citadas en un centro comercial.
no suelo frecuentar estos lugares, no por principios, sino por mera imposibilidad material. vivo en un pueblo, por lo que, puestos a suponer, supongo que si viviera en la gran urbe haría lo mismo que el 99% del populacho, las víctimas, es decir, sería un zombi más.
pero vamos a profundizar un poco más. resulta que me llamó la atención una cosa, algo que me hizo reformular mi concepto sobre el centro comercial en general, y sobre la ciudad en particular.
¿habéis ido alguna vez a kenia? ¿a cabárceno? ¿al biopark? qué sé yo.
lo cierto es que siento aversión por los parques zoológicos, o safaris fotográficos, o simples y llanas pajarerías. sí, ya sé, esto puede que no deje de ser una mera proyección. me da por empatizar con criaturas sacadas de su entorno natural para situarlas en un ambiente totalmente adaptado para el espectáculo y para el uso y disfrute nuestro. ver respirar a otro ser, observar cómo cohabita con sus congéneres, cómo se relaciona… y si los pillas follando pues mira, te haces un selfie y a tomar por culo.
pues esa misma sensación me dio al visitar el centro comercial. se me olvidó llevar las gafas de sol para no deslumbrarme, por lo que me resultó imposible no caer rendido ante tanto estímulo. me recordaba la sensación a la de comerme un bollycao, un phoskito o una pantera rosa, o lo que es lo mismo, bollos rellenos del material con el que se fabrican los sueños. tanto es así que después de probarlos una simple manzana me parece una fruta prohibida. tan solo el acceso a su imagen en mi pensamiento se me antoja un pecado capital, un exceso de equipaje.
ya estamos, comienzan a escurrirse las palabras por las puntas de mis dedos y, como viene siendo habitual, construyo torres de aire sobre nubes de algodón de azúcar. voy a continuar que si no aparecen por aquí los osos amorosos bajando por el arco iris mágico.
¿por dónde iba? ah, si, la intensidad del momento. ¿y qué mayor intensidad sensorial que la luz y el brillo de las joyas, relojes, pantallas de móvil, juguetes, ropa reluciente y perfectamente encajada en muñecos de plástico, olores a incienso, ketchup y sudor aderezando una incesante música repleta de cascabeles y voces aniñadas abriéndonos con su coro las puertas al paraíso del valhalla del consumo: ese safari fotográfico llamado centro comercial. y sin necesidad de ir a botsuana o zimbabue.
os voy a ser sincero. acabé comprando, pero no en el centro comercial. porque le faltaba una tienda de cómics, y tuve que buscarla fuera.
pero bueno, es lo que tiene el sistema, que produce para todo tipo de muchedumbre. y para mí también tiene bienes susceptibles de ser consumidos, qué chulada.
pero bueno, no me voy a poner tan agorero, todavía. acaba de comenzar el año, y bueno, es posible que esté acabando también para mí, o para una parte de mí en concreto. pero no voy a adelantar más acontecimientos.
seguiré resaltando qué me ha impresionado de este epítome social llamado navidad. y ojo, que van por ahí los tiros.
resulta que las fiestas de navidad conmemoran un hecho fundamental para el desarrollo de la sociedad occidental tal y como la conocemos: el supuesto nacimiento de un pavo convertido en símbolo hará cosa de dos mil años, palmo arriba, palmo abajo. por estos lares, más acá de los pirineos (también en algún otro lugar de la vieja europa y latinoamérica de cuyos nombres no quiero acordarme, pero internet sí), se conmemora la festividad desde el supuesto día del nacimiento hasta que los reyes magos (hombres sabios en anglosajonia) hicieron acto de presencia para entregarle oro, incienso y mirra, en un periodo que bien parece algo exagerado, más que nada porque no parece científicamente posible que un chavalito, por muy hijo de un dios que sea, pueda aguantar a la intemperie, durmiendo en un pesebre, sus quince días con sus noches, a la espera de tres señores guiados por una luz errante en el cielo. pero claro, ante los actos de fe no voy a discutir. eso sí, puedo preguntarme: ¿qué narices pinta un abeto en una celebración con origen en oriente medio?
lo digo más que nada para esas personas que defienden, y no se cansan de hacerlo, festividades tradicionalmente cristianas como el día de los difuntos, en lugar del pagano y abiertamente consumista halloween.
es lo que tiene el sistema, que lo fagocita todo, hasta la fe, como ya hizo en su día este propio sistema fagocitado. hubo un día en que los diferentes ritos paganos fueron unificados bajo el paraguas del cristianismo, incluso nuestro culto a los santos, patronos y patronas tiene una influencia–evolución clara de las deidades romanas. ahora no hay más que pasearse por las plazas de las ciudades. como en la de castellón de la plana, donde estuve el pasado puente de la consti, y donde me llamó poderosamente la atención cómo la coca–cola se había plantado en las puertas de la misma iglesia, en una opa de fe en la que el cristianismo acaba siendo absorbido por la cultura imperante en el medio oeste global, y cómo esta cultura imperante no deja de estar amasando activos para poder realizar una opa de fe mundial. el mayor exponente de sincretismo jamás antes visto. ¿jamás antes visto?
bueno, quizá visto no, pero sí imaginado:
transmetropolitan, obra cumbre de warren ellis y derick robertson. píllalo, no te arrepentirás.
bien, pues después de recomendaros que consumáis arte, sigamos con mis mierdas, pero voy a hacer un recopilatorio de todo porque acabo de perder el hilo y no sé cómo voy a enhebrar de nuevo la aguja.
tenemos nuevo año, y con él la celebración del consumismo amparada por la moral cristiana. pero no solo amparada, sino por todos celebrada, y yo me incluyo, ateo practicante, en los festejos típicos de estas fechas, con cánticos de villancicos incluido (esto va en serio, no hay nada que me ponga más que reivindicar el folclore popular, y los villancicos no dejan de ser una forma de expresión de la vida del populacho hace una miajilla na más).
así que aquí nos hallamos, populachos (casi) todos, en el feliz año del señor… ¿en qué año nos situamos? tantas vueltas de tuerca y ya no me aclaro. hemos pasado una gran pandemia mundial, y los nuevos estados, esto es, los bancos, han sucumbido a una crisis económica de tal magnitud que algún estado ha quebrado por el camino. ¡hostia! ¡¡¡estamos a caballo entre el siglo xiv y siglo xv!!!
imagen vía «todas las crisis de españa: de la edad media al banco malo«
qué curioso, ¿verdad? los señoríos feudales, digoooo, los actuales estados están en crisis y están cediendo poder a los reinos/imperios, digoooo a la unión europea. y hay estados de facto, digoooo, bancos, que han quebrado, como el banco de mallorca, que ha tenido que ser rescatado por vete tú a saber quién, y sobre todo, en nombre de quién (aunque no hayamos visto ninguna ventaja por haberlo adquirido en el nombre de dios, digooooo, rescatar un banco en el nombre de la estabilidad del pueblo pero sin el pueblo).
joder, joder, joder. al final va a ser verdad eso que apuntaba hegel y subrayaba lenin, y que leí en tratado contra el método, de paul feyerabend:
que por mucho que la historia universal nos pueda ilustrar, siempre hay factores que llevan a los gobiernos y a los estados a tomar decisiones, no a inferir sobre la misma. dicho de otro modo: que no nos hace falta mano para sujetar el palo y seguir la zanahoria, que ya nosotros nos valemos por nosotros mismos. que algo cambie para que todo siga igual.
ahora solo intento vaciar.
pero la historia se repite, again and again and again.
ahora apalean piñatas con formas de presidentes del gobierno, pero resulta que los apaleados eran más laxos cuando las imágenes quemadas y condenadas eran de otros al otro lado de la orilla. que ahora los supuestos incendios son más continuados, pues no sé, que se lo digan a pablo iglesias y a irene montero, que aguantaron un non-stop escrache en su casa durante tanto. pero claro, ellos formaron parte o defendieron esta forma de protesta venida de latinoamérica en los momentos de abismo económico y recortes acojonantes en la crisis bancaria del 2008, ¿o no nos acordamos de aquellas protestas en la puerta de la casa de ciertos políticos de una orilla determinada? o es que ahora va a resultar que en una orilla no se escucha lo que sucede en la otra. pero… ¿alguien ha escuchado alguna vez qué dice la gente que vive debajo del puente?
a ver si es que resulta que esto no había pasado antes. oh, espera, que lo mismo sí:
«primero vinieron por los socialistas, y guardé silencio porque no era socialista.
luego vinieron por los sindicalistas, y guardé silencio porque no era sindicalista.
luego vinieron por los judíos, y guardé silencio porque no era judío.
luego vinieron a por mí, y para entonces ya no quedaba nadie para que hablara en mi nombre».
martin niemöler
enlace vía la enciclopedia del holocausto.
pues vaya que esto me viene de nuevo. como también me viene de nuevo aquello que he repetido más de una vez, no sé si en este espacio también, y que llegué a escuchar en uno de los mejores programas de radio que recuerde. y no era otro que asuntos propios, de toni garrido. en dicho programa, allá por 2011/2012 llegó a decir cuando habló de los inhumanos recortes que estaba decretando la unión europea al hilo de la fastuosa crisis económica que asoló medio mundo y el resto del mundo entero, que ese nivel de recortes y tijeretazos ya se había visto antes en europa, concretamente en la llamada república de weimar, que acabó encumbrando a adolf hitler y su partido nazi como ¿solución? a ¿todos? los problemas de una sociedad abocada a la autodestrucción, como era la alemana de la primera posguerra mundial.
y llegó adolfito y su triunfo de la voluntad.
comunismo o libertad. ¿os suena?
imagen vía antena3.com
ahora resulta que libertad implica no tener libertad de pensamiento, ahora libertad significa que no se es libre para opinar, o libre de creer, o amar, o follar, e incluso libre de cuestionar la libertad que no es dictada por los que cuestionan la libertad para no ser libre.
lo que viene siendo una erradicación de aquello que nos define como sociedad, esto es, la quema de la propia cultura:
imagen de cordon press vía la quema de libros de 1933 por parte de los nazis, de national geographic.
es decir: eliminación de toda forma de pensamiento que suponga no pensar como lo hace la voz que se erige como amado líder absoluto. ¿dónde habré visto algo parecido?
imagen vía cadenaser.com
¿pero qué narices tiene el poder cuando realmente no lo tienen? con lo fácil que es dejarse llevar por el sistema. os lo digo mientras tengo muteada la televisión y veo qué se cuece por ahí afuera, que no dejan de ser los mismos calzoncillos que los de aquí dentro pero con la vuelta dada para que parezca que están limpios. además, estoy escribiendo un texto en un ordenador portátil de última generación mientras veo si tengo algún mensaje en mi moderno smartphone de alta gama. joder con el anarquista, cómo le gustan las gambas. aquí me hallo, fagocitado por el sistema… pero no tanto.
os comentaba antes que solo intentaba vaciar. y lo logré. y despegué. y la poesía volvió a brotar de mis dedos, cual manantial a los pies de una doncella bergmaniana. os invito a qué os acerquéis a la dupla expresionismo figurativo y contexto.
parece que he vaciado y he vuelto a despegar. no os podéis imaginar cómo me he sentido estos días, qué despertar, qué alegría, qué forma de sentirme de nuevo.
pero no todo iban a ser alegrías en el paraíso.
en mitad del relámpago llegó el mal de altura. el lunes vuelve de nuevo a abrirse el grifo, de nuevo se llenará el vaso. se acaban las vacaciones, y con ellas el tiempo libre. vuelve el tiempo esclavo, y los despertares parece que tienen los días contados.
ea.
habrá que generar para poder ingresar, y así tener, para poder entonces ir supermercado y poder comprar aquello que necesito y que creo que necesito. fagocitarme, a fin de cuentas, con vivos con muertos por un año más, por un año menos.
como el corcho sumergido en el agua, que no puede renunciar a su naturaleza, podrás ver que mi corazón estará enterrado, pero seguirá sonrojando a la tierra.








