demasiado bukkake para tan poca vitamina
de nuevo frente a la hoja en blanco, digital, sí, pero en blanco, a fin de cuentas. como veis no sé cómo empezar, sé por dónde quiero ir a grandes rasgos, pero el inicio, ay, el inicio, cuánto cuesta a veces. y si no que se lo digan al que es para mí uno de los mejores artistas en lengua castellana de la historia:
no solo es enfrentarse a la hoja en blanco, sino el hecho de perseguir el hilo, tirar de él mientras la estructura se va cimentando, mientras el edificio va creciendo. hace tiempo que no reflexiono sobre el hecho artístico en sí, pero para qué voy a decir más tontás, si sobre el hecho, las obsesiones y las adicciones que se generan a su alrededor ya fueron trasladadas por cortázar en su mítico el perseguidor, de una forma tan sublime que todavía se me riza el vello de mis brazos y se me eriza el púbico, que venían a decir los gomaespuma, al pensar en este relato.
–eh, fantasma. ¿ya quieres presumir de que si has leído a este o a ese? cojonudo, ya me ha quedado claro que has leído a cortázar. ¿para cuándo nos vas a hablar de zaratustra? ¿si te doy un poema de borges eres capaz de analizarlo?
–ya estamos. a la primera pregunta por supuesto, y este solo es el principio. a la segunda, no creo que lo haga si no es en presencia de mi abogado. ni escuchando todos los podcasts de civilotti puedo estar preparado para ni siquiera intuir al bueno de don federico, y no me refiero a este federico. y a la última pregunta, no soy digno de entrar en esa casa, pero una palabra de jorge luis bastará para sanarme.
y ahora, y tras el penúltimo tirón de orejas de uno de mis compañeros de este viaje que se llama vida y en este bote bautizado como mimismo (aunque si medís mi diámetro craneal, en lugar de bote estoy convencido de que lo llamaríais transatlántico, pero ese es otro tema), vamos al motivo–excusa para poder estar aporreando teclas. ¡dentro cabecera!
https://www.youtube.com/watch?v=AGc-bd3KfIs
vale, pues parece que ya está reconducido el tema. volvemos a la escuela. ¿pero a qué escuela?
escuela holandesa en el siglo xvii, por jack steen. vía
vale, estoy tirando del hilo histórico sobre el tipo de escuela, pero lo estoy haciendo de tal modo que me estoy enfrascando en una lectura que me lleva a lugares de donde no podría salir fácilmente, a menos, eso sí, que sea con un golpe en la mesa.
ranciofacts de pedro vera, vía
¡aquí hemos venido a ser cuñados, copón! ¡pero qué es eso de remontarnos en el tiempo! ¿quién me creo que soy, el ganador del rosco de pasapalabra o qué?
espero, con la falsa humildad que me caracteriza, que perdonéis mis actos. en ocasiones me dejo llevar por mis delirios de grandeza, y cuando miro al suelo, me da vértigo y me doy unas hostias de tres mil pares de genitales que cada persona que esté leyendo estime oportuno en imaginar.
¿qué me dices? ¿que quieres que vuelva a lo mío? joder, qué cansino. ¡que ya voy!
primeras escuelas en mallorca en el siglo xviii. vía
os comentaba que había empezado a intuir la evolución de la educación a lo largo de la historia reciente, y por reciente me refiero desde aproximadamente el siglo xvii hasta hoy en día. pero claro, qué os voy a contar, que soy funcionario, y me he cansado de leer. es que en ocasiones me vengo demasiado arriba y me da por el sobreesfuerzo fácil, para qué engañaros, y claro, tras la arrancada de caballo viene la parada de burro, y… ¿para qué está internet? pues, por supuesto, para aportar la palabra adecuada, y sin recurrir a inteligencias artificiales más naturales en entornos booleanos que un discurso de vox en un remember del nodo.
en fin, a lo que íbamos, que resulta que según dicen, por lo visto se rumorea que hay un falso mito, o eso aseguran en una revista de ingenieros de cuyo nombre sí quiero acordarme. se llama dyna, y su aportación me ha resultado muy interesante.
pero antes, no voy a engañaros… ¡aleeeeertaaaaaaaa!
¡atención atención! ¡alerta de chapa! ¡coñazo a la vista!
luego no digáis que no aviso.
ahora sí. prosigo. estaba hablando de la revista dyna. pues en dicha revista digital, tildan de falso mito aquello de que la educación moderna, por así citarla, no nace con las primeras revoluciones industriales. y ha sido cuando he comenzado a bucear.
imagen aula en la era victoriana, vía
pues lo que recogen textos diferentes y de diferente calado y calidad como material de investigación (con más o menos referencias, o directamente con ningún enlace a nada más que a la marca de champú que patrocina su espacio virtual), es que el origen de la educación moderna no viene de la revolución industrial, ni de la instrucción que debía tener la chavalada para poder ser un abnegado admirador, un esclavo, un amigo, un siervo a la febril labor de la febril fábrica.
no (peeeero. si bien dejaré este pero para una conclusión a título personal).
pues eso, que el origen no radicaba en fabricar fabricantes, sino fabricar soldados.
andaba la élite prusiana tratando de elaborar supertipos sin sueros capitanaméricos allá por el siglo xviii, enfrascados como estaban en las guerras napoleónicas, cuando les surgió la solución: debían educar desde bien chiquitos a los futuros mártires de sus carpetovetónicas ambiciones de ampliaciones o refuerzos o de nuevas demarcaciones de líneas trazadas a mano alzada en un mapamundi tatuado sobre el estómago de un animal de tiro cualquiera (¿habéis llegado hasta el final de la frase? pues os la he dejado sin comas, para que os acerquéis ligeramente a sentir lo que siente un mártir de la patria, copón).
pues bien, tras la derrota de prusia en la batalla de jena a principios del siglo xix, el departamento de control de calidad del supersoldadodelamadrepatria (¿por qué es madre si es patria (o viceversa)? ¿qué pretende enfatizar este oxímoron?) estimó que con el nuevo sistema educativo la gentuza que estaba en las trincheras se cuestionaba demasiado las órdenes, pensaban demasiado.
–señor, los soldados están pensando.
–¡no jodas! ¡que esto es el ejército, rediós! ¡aquí se viene pensado de casa!
–señor, y me temo que es hasta contagioso.
–hostia hostia, ¡y napoleón con sus huestes a pie de campo! ¡ya no aguanto este sindiós!
traducido del prusiano
tras estos escalofriantes testimonios, se estimó que el sistema estaba bien pensado pero se le debería dar una vuelta. así que al final, entre pitos y flautas os repetiré lo que dicen en neurok.es:
este sistema educativo [el prusiano, organizado y controlado por el estado, con la iglesia como parte contratante] implantó la escuela primaria obligatoria y gratuita que duraba 8 años, durante los cuales se aprendía no sólo lectura, escritura y aritmética sino también una estricta ética basada en la disciplina y la obediencia. después de esta educación básica existía una educación secundaría privada para la élite.
imagen escuela en el siglo xx, vía
hostia, había empezado esta sarta de gilipolleces con la intención de seguir con mi ego más hinchado que mi panza tras las vacaciones de semana santa, y me he encontrado con que no solo no es que mi concepto sobre la educación moderna estuviera equivocado, sino que se ha ampliado.
a ver, no creo que sea esto un concurso de qué fue primero, si el huevo o la gallina. al contrario. creo sinceramente que la masa moldea a la masa, que la sociedad cincela, sublima la escultura de la propia sociedad, y por tanto, en aquella época prusia andaba floja en temas de nacionalismo y soldaduría, lo mismo que en los estados industriales escaseaban esclavos como dios manda, por lo que el sistema prusiano y el sistema de la revolución industrial machihembraron como corona de espinas a ídolo religioso. y por tanto no son incompatibles las dos concepciones de orígenes de modelos educativos.
joderjoderjoder, ya me he liado a derrochar letras y al final he tirado por donde ni me imaginaba a principios de texto. puta vida, tete.
¿y ahora qué? porque no sé en el resto de países. bueno, miento, según he leído en algún artículo, el sistema educativo alemán actual todavía tiene ciertas influencias del prusiano.
pero, ¿y en españa qué? pues por lo visto no había suficiente con un sistema educativo a la prusiana, revolucionario e industrial, que, visto lo visto, los próceres de nuestro sacrosanto estado todavía no han llegado siquiera a atisbar los logros de siglos pasados. ¿que por qué digo esto? porque
para ir al artículo de rtve.es, pincha aquí.
en 40 años 8 leyes educativas. y subiendo.
en fin, soy docente de física y química, soy parte del sistema, de un sistema forjado con el fin de adoctrinar a partir del diseño instruccional de unos determinados contenidos educativos fijados en leyes orgánicas, un sistema que nos quiere masa, nos quiere sin matices, y mucho menos sin matrices.
se conoce que todavía pensamos demasiado, porque todavía quiero querer, y sé lo que quiero querer.
¿continuará? ¿concluirá? lo sabremos (yo también) en la próxima entrada.






