el marido de mi hermana, ese licenciado
a ver, vamos con la intro
en episodios anteriores…
seguimos las aventuras y desventuras de un escocío de la vida que no tiene otra cosa más que hacer que dejarse llevar por simiescos espasmos para juntar letras que le hagan llegar a la cama con la sonrisa del que se ha masturbado con algo más que con su mano. (nota: ¿has llegado hasta aquí sin respirar? es que se me ha olvidado poner comas. y luego el mérito se lo dan a los famosos por aguantar la respiración bajo el agua. lo que hay que ver).
oli, vuelve al previously, que ni siquiera ha empezado esta mierda.
pues eso, el escocío quejándose de que le han pisao lo fregao. y ya lo tenemos de vuelta, escupiendo bilis, a la cara y sin parpadear (¿por qué hablo de mí en tercera persona? huele a trastorno, aunque eso no es noticia).
lo fregao, ¿y qué era lo fregao? seamos sinceros, no hay nada fregao. está todo muy pero que muy embarrado, pero tanto, que ni siquiera existe. o por lo menos si nos ceñimos a los medios de comunicación de masas.
eufemismos.
¿en serio?
no exactamente.
y me voy a explicar en forma de… ¡concurso!
bienvenida, querida audiencia a… ¡la palabra justa!
¡y qué tenemos hoy! gracias, primitivo. pues hoy nos acompaña la celebridad de turno, que resulta que ha dejado de respirar. oooooohhhhhh, qué fatalidad. qué gran persona y mejor profesional. pues sí, está de cuerpo presente. y alguien se va a llevar el bote si acierta, sin pasarse, la palabra (o locución) que define la causa de muerte de tan brillate prócer de nuestra sociedad. ¿sí? ¡qué rapidez! tenemos primer concursante del día. antes de presentarse, ¿nos puede decir su respuesta?
una larga enfermedad.
y la respuesta es… ¡correcta! ¡pasas a la final!
para la segunda pregunta vamos a necesitar ponernos serios. ahí va. ¿cómo se podría calificar la corrupción vivida por un partido político y que ha llevado hasta perder la presidencia del gobierno por una moción de censura por parte de la oposición? ¡caramba! ¡tenemos otra respuesta preparada! por favor, hable al micrófono y díganos su respuesta.
cáncer.
¡corrrrrectísimo! impresionante. ¡usted también va a la final! qué alegría, por favor.
así que mientras un chorrogente sigue muriendo tras una larga enfermedad, no se caen los anillos por decir que algo es el cáncer de algo. así, sin pestañear. alucinante.
pues la gente muere de cáncer, ¿de qué? de cáncer, de cáncer, cáncerrrr, cccccaaaaaáncerrrr, can-cer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, cáncer, la gente muere de cáncer.
joder, qué curioso, qué déjà vu. es como si esta sensación la hubiera vivido antes. ¿de qué me suena? ¡copón, ya está! ¡jehová!
así es, amigos, como dirían los medios, es de lo que todo el mundo habla (porque han hablado con todo el mundo y por eso lo saben), o es lo que muchos saben (porque hay una regla no escrita que dice que dos personas es multitud).
pues no es así, porque solo se habla de suicidio cuando el cráneo revienta, pero bien, sobre el hormigón, cuando salpica sangre, cuando deja rastro de sesos esparcidos por la acera, cuando la persona que presenta el magacín o informativo de turno se le llena la boca para advertirnos de que las imágenes pueden herir nuestra sensibilidad.
y claro, no la hieren, pero sirve para dejar lo que estamos haciendo y volver nuestra atención hacia la pantalla cual girasol encarado siempre al astro rey.
hostia, lo cierto es que no sabía cómo empezar, pero no es que las palabras me hayan llevado de charco en charco, no, es que he reventado el embalse de una vez. y esto empieza a coger calor.
suicidio.
¿la verdad? no tengo ni la más remota idea de cómo afrontar a partir de aquí la palabra
suicidio.
cuando empezaba a escribir siempre partía de una experiencia personal, y tras eso iba enlazando temas cual lianas a las que agarrarse, como si fuera el tarzán del negro sobre blanco. con el tiempo aprendí a vestirme un traje cualquiera, y a partir de ahí, me calzaba los zapatos de la persona trajeada en cuestión, y nada, a tirar del hilo. si bien esto es diferente.
suicidio.
y todo por no querer ser más cuñado de lo que estoy siendo hasta ahora, que no es poco. y eso que podría considerar que he tocado fondo, que me he arrastrado, que he tragado mierda hasta decir basta, pero nunca he llegado hasta ese punto.
suicidio.
¿y cómo sigo, entonces? pues de momento echaré mano de números, y después tiraré del hilo. a ver qué luz pueden arrojar los fríos e impersonales datos.
y los fríos e impersonales números cantan la traviata.
datos del instituto nacional de estadística en 2021:
cada día del año 2021 se suicidaron 11 personas en españa.
repito, que creo que no se ha entendido bien:
cada día del año 2021 se suicidaron 11 personas en españa.
ah, vale. creo que ahora sí se ha comprendido bien.
pero bueno, que si seguís leyendo el artículo indicado nos muestra datos muy interesantes, así como también la puerta abierta a una solución muy poco explorada por estas latitudes europeas, tan dadas siempre al fútil cuestionamiento moral de las acciones del ser humano (qué pereza, ¿verdad?).
en 2021 hubo 4003 suicidios, de los que 2982 fueron de hombres, y 1021 de mujeres. además, y por comparar, las personas asesinadas en españa ese año fueron 298.
¿alguien quiere realizar la operación matemática para hablar de porcentajes? Como pista, diré que estamos por debajo de la media mundial (8,44 suicidios por cada 100000 habitantes, y la europea está en 9,18). ¡¡¡toma ya!!!
ah, y con los números expuestos hace un par de párrafos, se puede afirmar que por cada asesinato hay 13,4 personas que se han suicidado.
porque el suicidio es, según el ine, la mayor causa de muerte por causas externas de nuestra sacrosanta nación llamada españa, si vives en la meseta. sacrosanta confluencia multicultural de saberes y estares, si vives en la periferia peninsular (islas incluidas). y ojo, para nada voy a quejarme por el espacio más que necesario que se le da al terrorismo machista, por ejemplo. si bien creo que la salud mental y las consecuencias más extremas de la misma deberían ser tratadas como deben, y no con estereotipos ni como noticias a pie de página. de forma análoga a como lo expresa de puta madre la feminista ilustrada:
así que creo que hablo en nombre de toda españa, qué digo toda españa, ¡toda europa! porque me he molestado en hablar con cada una de las personas que pueblan el viejo continente, cuando digo que la solución a esta estadística es muy clara. ¿cómo bajar el porcentaje de suicidios? ¿cómo conseguir que el suicidio no sea la mayor causa de muerte externa? ¡pues muy sencillo! ¡¡¡legalizando la venta de armas!!!
para todo nos fijamos en los yuesei, que si el mejor baloncesto del mundo, que si los mejores cómics del mundo, que si el mejor bourbon del mundo, pero resulta que a la hora de la verdad los seguimos mirando por encima del hombro, con una mezcla de desdén y paternalismo. ¿queréis soluciones? no digáis que no las aporto. la mejor herramienta de control demográfico de la historia no puede ser abandonada en un oscuro armario presa del desamparo y la ignominia. legalicemos las armas y cumplamos así el sueño prometido de convertir el suicidio en la segunda causa de muerte externa en tiempo récord.
ah, pero qué estoy diciendo. es que soy un romántico. seamos sinceros, ¿alguna vez se ha llegado a un acuerdo concreto en cuestiones legislativas que nos beneficie de una forma rápida, eficaz y convincente? no. así que no creo que vayan a comenzar ahora.
a ver, repasando una miajilla na más, tenemos un quién, un qué, un cuándo y un dónde, pero ¿y el por qué? y es ahí donde todo se resquebraja.
ni puta idea.
eh, que ni puta idea, por si no te había quedado claro. que lo único que sé es que cuando tenemos algún problema de cejas para abajo sabemos perfectamente qué hacer, pedir hora para la consulta en el médico. pero cuando la sombra se cierne de cejas para arriba ya no tenemos tan claro cómo proceder. entre otras cosas porque tampoco se visibilizan los problemas derivados de los trastornos de salud mental lo suficiente como para que surjan fundaciones cuyos lemas sean: 12 meses contra el suicidio, 12 causas para la tolerancia cero. por citar algún slogan tan machacón como vacío de contenido.
pero bueno, supongo que paso a paso, que nos ha llevado una existencia del ser humano como tal en conseguir visualizar las agresiones machistas y colocarlas cada vez más cerca de la arcada general. a ver cuánto tiempo tarda en “democratizarse” el concepto de las causas y efectos de los trastornos mencionados con anterioridad.
porque solo sé que ahora mismo se está finiquitando el día y, de acuerdo con los números del ine del año 2021, se nos acaba de suicidar otra persona más dentro de las lindes del estado. y todavía la comunicación se empeña en apuntar al dedo, y no en ver qué señala.
lo mismo creen que no les sale rentable visibilizar el iceberg completo.
madremíadelcorazónhermosoquésageración, vaya obra de ficción que me ha salido ahora mismo. ¡pero si todo el mundo sabe que si no es importante no sale en la tele! vaya que sí. así que fijo que como soy funcionario, y además de enseñanza, me da por pensar demasiado. ¡oli, échate novia, joder!
ojo, pues ahora que saco el tema, hay un hilo conductor en, me atrevería en asegurar, el 99% de las personas que tomaron la drástica decisión de quitarse la vida: fueron al colegio y/o instituto. ¿veis? lo que os iba diciendo, la culpa de todo la tienen los centros educativos, y si son públicos peor todavía.
no hay más pregunta, señorías.
eso sí, y para cubrir de gloria al espécimen conocido como el
escocíodelavidafaltodecariñoconelegoporlossuelosyconuntrastornonivelhabladesímismoentercerapersona, esta historia se supone que concluirá en la próxima entrada.


