cosejas

incertidumbres

nuevo curso, nuevos miedos, viejos desamparos. todo vuelve a su normalidad mientras nosotros, los anormales, seguimos caminando a pie de calle entre un cúmulo de incertidumbres con más limbo que nimbo (joder, empiezo rimando fuerte, ya veis. de que me dé cuenta estoy preparando un megahit veraniego tumbado en la cama). en mi caso no voy a profundizar en las que hasta la saciedad están saturando los medios de comunicación. ¿para qué? para eso ya hay gente sabia, o como se dice ahora de una manera más manida que sentida, gente experta.

hubo un celebérrimo personaje de una celebérrima serie que acabé odiando. no sorprendía a nadie puesto que la serie se titulaba así: volviéndose un hijo de la gran puta, o breaking bad. supongo que conmigo consiguieron transmitirme ese sentimiento. pero de nuevo no voy a tocar el tema porque no quiero hablar de este personaje sino del principio enunciado por la persona cuyo apellido fue adoptado por dicho personaje. por supuesto, estoy hablando del principio de incertidumbre de heisenberg.

entre este y un tal schrödinger, y su gato (¿por qué los físicos son la hostia? mientras que una serie, para dar relevancia a un químico, lo convierte en el mayor narcotraficante al oeste del pecos, los físicos van por la vida sacándose manzanas de la chistera o metiendo gatos en cajas. mi reverencia a tamaños genios. por cierto, y por si lo habíais olvidado: soy químico. no hay más preguntas, señoría).

a lo que iba, el principio de incertidumbre de heisenberg. ojo, que no voy a ponerme a explicar física de partículas, que aunque esto se publique el día 1 de septiembre, lo estoy escribiendo en domingo, después de un cafetito con leche y una tostada con tomate, aceite y una anchoa redondeando el pack.

pero un poco sí, ¿verdad? si el título de la entrada es incertidumbres, lo lógico es que, además de toda la farfolla que estoy metiendo a modo de introducción, también trate de, por lo menos, explicar qué es eso del principio de incertidumbre.

a ver, vamos a situarnos. finales del siglo xix y principios del xx, históricamente mi periodo favorito ever, para lo mejor y lo peor, ¿en qué situación debería estar la sociedad occidental, y por lo tanto la mundial, para que en un periodo tan corto de tiempo se dieran los fenómenos socioculturales más brutos por su intensidad de la historia de la humanidad? vanguardias artísticas, vanguardias científicas, vanguardias bélicas, pandemia mundial, hambre de sangre social e individual, ¿sigo? tampoco hace falta mucho más.

ya estamos en contexto. ahora sigamos tirando del hilo.

a partir de los desarrollos científicos de un funcionario llamado albert einstein, no sé si habéis oído hablar de él, y de otro pavo apellidado planck, heisenberg por un lado, y schrödinger por otro, llevaron la concepción de la realidad a otro nivel. y el resto posiblemente sea carne de otra entrada, o no, o yo qué sé (es que aquí lo explican de puta madre, y si ya está explicado, para qué hacerlo de nuevo, o no, o yo qué sé).

el caso es que me voy a quedar con el principio de incertidumbre, que lo que viene a decir, grosso modo, es que no se puede saber la posición y la velocidad de una partícula con una certeza del 100%.

una vez establecido el enunciado, volvamos al ya citado pie de calle. fijaos en la siguiente imagen:

Aparte de estar contemplando unas de las viñetas pertenecientes a una de las grandes historias de la imposible patrulla x: dios ama, el hombre mata, podemos ver de manera gráfica y de ir por casa qué narices es eso del principio de incertidumbre.

como se puede apreciar en la imagen, una maravilla en la composición sin apenas pretenderlo, lobezno le muestra al pavo asustado que tiene tres garras en la primera viñeta, en la segunda ya sabes que las ha guardado y que solo saca una, en la siguiente saca la segunda, y en la última no saca ninguna para aumentar la sensación de tensión, para jugar con la sensación temporal, para jugar, a fin de cuentas, con los sentidos de los lectores.

pues bien, en esta imagen hemos visto perfectamente la posición de cada garra, pero no hemos podido ver la velocidad a la que salen de los nudillos del mutantehijodeputa, que diría ignatius farray. de este modo, el guionista chris claremont y el dibujante brent anderson tienen que jugar con las armas de las que disponen para que nosotros percibamos la sensación de tiempo y velocidad, porque una posición fija no nos dice cuánto espacio recorre la garra en un determinado tiempo.

cambiando de escenario, imaginad una carrera ciclista, ahora que está empezando el tour de francia, y en una etapa cualquiera de dicha carrera un corredor se escapa y va en solitario.

del mismo modo que podemos ver en la pantalla el marcador de la velocidad a la que va el deportista, podemos hacernos una pregunta: ¿puedo asegurar en qué posición está el ciclista cuando veo la velocidad a la que circula? no, ¿verdad? pues imaginad lo mismo pero con un electrón.

boom.

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así que todo esto para decir que desde que toda esta mierda salió a la luz, la física de partículas empezó a medir en estadística, es decir, en tanto por ciento de probabilidades de encontrar un electrón. o lo que es lo mismo,  certificó que no existe la certidumbre absoluta.

eso a nivel subatómico. pero es que resulta que en este inicio de curso, el nivel subatómico nos ha prestado su principio de incertidumbre para que lo llevemos en el macromundo al nivel que más nos gusta: al paroxismo.

no voy a entrar en la falta de autocrítica por parte de todos los agentes implicados y que se suponen que tienen que iluminar nuestra vida, desde políticos, administraciones públicas y medios de comunicación, y que conduce, para variar, a la falta de certidumbre en la posición en la que estamos. solo voy a quedarme con la serie de incertidumbres que se me presentan en este inicio de curso.

así a bote pronto me surgen algunas:

¿cómo va a desarrollarse el curso? sé que voy a pillarlo, así que la pregunta es ¿cuándo voy a pillar el virus? ¿voy a poder dar abasto a preparar clases freecovid, opos y entradas de blog en un curso que promete ser más intenso que un concierto de izal, dorian y vuelo fidji juntos? si no voy a tener oportunidad de ir al laboratorio este año ni de preparar proyectos grupales, además del bajonazo que eso supone, ¿qué programación didáctica puedo preparar si en un caso paso la primera fase de las oposiciones? entonces, ¿tengo que rehacer la programación didáctica? ¿de dónde saco el tiempo?

en fin, que como suele ser habitual, o bien estas preguntas acabarán por ser respondidas, o bien darán paso a nuevos interrogantes. de todos modos, hay algo que sí que es cierto que va a suceder, aunque no sabemos durante cuánto vamos a poder disfrutar de ello, ni con cuánto grado de desamparo. mayor del habitual por supuesto, aunque ni por asomo estamos igual que el sector sociosanitario. ¿dónde quedan ahora los aplausos?  ¿en qué se han traducido? más incertidumbres. pero bueno, estoy cobrando. otros, ya sea por erte, ese o aquel, por ingreso mínimo sin vitalidad, por sístole o ya puestos por diástole, todavía no sé cómo pueden llevar una alubia al plato.

1 de septiembre, inicio de curso, con la vista puesta en la vuelta a clase, en la vuelta al baño hormonal, aunque sea a través de mascarillas, y borrachos de gel hidroalcohólico.

coged mi mano, porque vamos al país de nunca jamás.

continuará

 

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